lunes, 23 de febrero de 2015
Muerte
Que si te lleva flores es porque ya no puede llevarte a verlas
No me gustan las cosas que no entiendo y por eso no me gusta que haya un lugar para los restos, me parece hasta insultante. Nos has dejado las risas y las fotos y los momentos y los recuerdos. Nos has dejado una vida y media y más de treinta o cuarenta vidas a medias y cómo se guarda eso en una caja.
Sé que te habrías enfadado conmigo si me hubieras visto los ojos esta mañana y me hubieras mirado las manos vacías de abrazos. Sé que ella se acuerda de ti todas las noches y todos los días y todos los meses y todas las estaciones. Sé que era domingo y que llovía. También sé que te voy a echar de menos siempre.
Creo que eres de aquellas personas de las que hablaba quien ahora no deja de hablar del mar y casi me ahoga, de esas de las que solo hay que saber una cosa: Que nunca se van. Creo que no podrías irte aunque quisieras y eso que sé que no querías. Yo qué sé, hoy me ha dado por echarte de menos y me siento egoísta y absurda por estar celebrando la fecha menos importante de toda tu vida. Eso me enfada, y aquí sigue tu 'no frunzas el ceño, mi niña, que te pones fea'. Quiero volver a ser más boníca que las pesetillas. O no. Quiero que me digas que soy más boníca que las pesetillas. Sí, eso, justo eso.
Que mi vida es un contínuo 'lugar equivocado, momento equivocado':
Yo no debería estar aquí y ella no debería haberse ido de este planeta.
L.H.M
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