viernes, 17 de octubre de 2014
Amnesia
Dicen que
cuando nos duele mucho algo
el propio cerebro activa mecanismos para
dejarlo en el inconsciente y que lo acabemos
olvidando.
Pues
se me ha olvidado eso de querer a ciegas
de confiar con rabia
y de mediar sin miedo.
Lo de escribir por amor,
la poesía sin orgullo
y los mensajes sin botella de los martes a las
diez.
El sonreír sin prisa,
El vivir anclada en el babor de un cuerpo y
morir de vida con las miradas.
Se me ha olvidado también
el sabor del café de las nueve
Porque, ¿Sabes?
Ningún café sabe igual que el anterior
y eso a veces duele
(mucho)
El abrazar por sorpresa
el brillo en los ojos
y los arrebatos de cariño que
parecen sacados de algún cuento que escribí
un día de esos en que no me asustaba nada.
Se me ha olvidado ya
el querer sin heridas.
El sanar cicatrices.
Todo lo que me perdoné
y a lo que doy gracias
El no asustarme cuando algo se aleja
O huir cuando se acerca demasiado.
Se me había olvidado ya todo,
pero entonces apareciste tú.
Bendita sinceridad
Que siempre es cura para la amnesia
L.H.M
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quien es el autor?
ResponderEliminarYo, la que escribe este blog.
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