viernes, 17 de octubre de 2014

¿Quedarnos?



'Declarante fuera de peligro solicita permiso para remover pasado'.
Esa fue tu declaración de intenciones, y ahora que exijo documentos que nos acrediten no te quedan vendas con las que taparte los ojos ni curarme las heridas.

Me tiré de corazón, sin saber si era más grande el vacío que me habitaba el pecho o el que tenia tu echarme de menos constante, pero es que siempre hemos estado más bonitos con la cabeza abierta y el pelo en la cara y llenos de sudor antes de dormir. Siempre.

Me tiré porque llevaban tu nombre las casualidades y aunque no sé qué me ahoga eres mi mejor salvavidas.
Sal-va-vi-da, te lo prometo, como si la sonrisa de después de las doce dependiera de tus buenas noches, como si me acariciaras el pelo cada vez que dices que te quedas.

Me faltaron seis minutos, y ahora que no corremos por los pasillos del metro pienso coger alguno de los cuarenta trenes que paran en la puerta de tu casa cada viernes. Y te volverá a comer el miedo y las cervezas volverán a ser morenas, y te sentirás idiota por no ser capaz y no por las veces que no pueda repetírtelo a lo largo del día. Capaz, como si la vida dependiera de ello, como si el fin justificara los miedos y no todas estas pesadillas, como si el mismo fin no existiera y estuviera hecho de trocitos de piropos del camino.

Tu error fue volver después de todos los portazos, y quizá ahora entiendas que no es que esté volviendo, es que yo nunca me voy.


L.H.M

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